miércoles, 23 de enero de 2013

ELLA NO SE HA IDO



La muerte de una persona querida es, sin duda, el palo más fuerte que te da la vida.

Puede no gustarnos, pero negarla, es como no aceptar la existencia del día y de la noche, del nacimiento, crecimiento y muerte, como parte del proceso natural de la vida…

Ahí es cuando entran a saco en nuestras cabezas las distintas religiones. Hay gente que piensa que esa persona lo está esperando en el cielo y se reencontraran al final de su vida, o quién piensa que ésta será reencarnada en otro ser vivo… para gustos los colores, y, para mí, todo es respetable si con eso consiguen “aliviar” ese dolor.

En mi caso, a mi me gusta pensar que su energía aún sigue con nosotros. Energéticamente aún está viva. Así como el agua se evapora y se hace nube, esta se convierte en lluvia y cae en los mares, el agua no se destruye, solo se transforma.

Y ella está ahí… transformada. No sé si me oye o me ve, pero está ahí… cómo si esa persona en vez de lo que se conoce cómo morir, estuviese en estado de coma, pero en vez de tenerla postrada en una cama, la tienes continuamente a tu lado, puedes hablarle y contarle cómo te ha ido el día, o simplemente, saber que no se ha ido…



Es importante decir en vida a las personas queridas lo que se siente, tanto bueno como malo, no quedarte con eso ahí. Pero si sientes la necesidad de decirle algo y esa persona “ya se ha ido” creo que también puedes decírselo. No te quedes con ese sentimiento dentro, exprésaselo imaginándote que la tienes delante y verás como empiezas a sentirte mejor, evidentemente no será lo mismo que si la tuvieras exactamente delante, pero el ejercicio de sacarlo de dentro y no retenerlo es más bonito y placentero que el de darle vueltas a la cabeza por lo que nunca dijiste.

Inténtalo, es fácil, simplemente escoge un lugar dónde te sientas relajado, imagínate a esa persona y cuéntale…

Verás que poco a poco el dolor se irá “aliviando”, ella no se ha ido… SONRÍE MARIPOSA!!!

miércoles, 9 de enero de 2013

REFLEXIÓN POST-NAVIDEÑA



Todo ha vuelto a su normalidad, han pasado las fiestas, hemos vuelto al trabajo, colegio, etc. y todavía hay quién dice: ¡menos mal!

Sinceramente no lo entiendo…

¿Hay algo más bonito que tener ese espíritu bondadoso que contagia la navidad, el estar reunido con la familia, los amigos más cercanos, todos juntos disfrutando de comilonas, cantos y bailes?

¿Hay algo más bonito que la ilusión de un niño esperando el día de reyes, viéndolos babear en las cabalgatas, o lo mejor, el día de reyes, cuando se levanta y encuentra sus regalos? Y lo mismo para los adultos… Yo disfruto yendo a comprar regalos para mi familia, me ilusiono de pensar cómo los voy a agradar con aquello que he buscado para ellos… Y me llena de amor ver que tienen ese mismo detalle conmigo.

Me emociona saber que en Nochebuena voy a estar con todos mis tíos y primos sin más preocupación que la de estar tocando una pandereta y cantando un villancico, y, que en Nochevieja voy a salir con todos mis primos a celebrar el año nuevo, porque un año más, volvemos a estar todos juntos, y ese es un motivo de celebración diaria.

Dicho todo esto, me costaba entender cómo hay personas que se alegran que estas fiestas hayan terminado, y he llegado a la conclusión, que quizá también sea porque me ha tocado vivir dentro de una familia extraordinaria, donde todos somos buenos allegados.

Una familia que ha llenado huecos tan importantes como el de mi propio padre y mi familia paterna, una familia dónde están todos mis amigos, mis hombros donde llorar y con quienes compartir mis risas.

La familia MARINI.

Gracias a todos por llenar un huequito en mi corazón, gracias a vosotros soy mejor persona. Estoy orgullosa de pertenecer a esta familia. Por muchas Nocheviejas más!!



Gracias a vosotros, hoy y siempre esta mariposa SONRÍE.

miércoles, 2 de enero de 2013

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA



Año nuevo, esta es la época de los nuevos propósitos. Dejar de fumar, aprender inglés, realizar un viaje, etc…

Yo te propongo un propósito: ¡SER FELIZ!


Y es que, ¿De qué sirve un nuevo propósito si no te va a enriquecer en felicidad?

En mi opinión los cambios a realizar deberían ser para conseguir paz interior, un enfoque positivo, una condición interna de satisfacción y alegría, etc…

Lo de dejar de fumar, aprender inglés, realizar un viaje son buenos propósitos, ya que se consigue salud, conocimiento y placer, respectivamente, pero existen otros propósitos más espirituales que te hacen crecer como persona.


Podemos proponernos sonreír desde más temprano, agradecer el nuevo día, disfrutar del sol y de la lluvia, adquirir un carácter positivo, extraer el orgullo y el rencor de nuestras emociones, en definitiva afrontar la vida tal y como venga, quedándonos con lo mejor e intentando cambiar lo negativo.



Ya lo dice el dicho: Año nuevo, vida nueva, lo pasado pisado, lo bueno guardado, y lo malo aplastado.

Que tus propósitos te hagan mejor persona en 2013 y,… ¡SONRÍE MARIPOSA!