Esta vez
me apetecía hablar de los “pequeños” placeres que nos da la vida.
Y es que,
a veces, pasamos por alto cositas pequeñas que pueden darnos una gran
felicidad.
En mi
caso, he encontrado una gran felicidad en un rincón. El Rincón Montaña. Ya sé
que este nombre no os dice nada, pero os contaré, es un grupo privado de
Facebook creado por familiares de mi madre, en el que nos hemos reencontrado
varias generaciones de la familia Montaña.
Ha sido
una mezcla de descubrimiento y recuerdos que me han aportado emociones
diversas… alegría, empatía, cariño, ternura, risas, melancolía, lloros… y otra
vez risas!!
Y tan solo
con un “click” he llegado a este “pequeño” placer de la vida.
Si cuando
nos echamos a soñar nos limitamos a hacerlo con cosas materiales, un coche de
último modelo, una casa en el mar (blanca con portones azules), el viaje al
continente vecino…, es entonces, cuando se pierden los “pequeños” placeres de
la vida.
Y es que algunos
placeres de la vida no son tangibles ni visibles, pero están ahí… En la sonrisa
de tu sobrino, la felicidad de tu hermana, la ternura de tu madre, las salidas
con tus amig@s, los besos, las risas, los abrazos, en las carcajadas, en el
recibimiento que te hacen tus perros, las emociones que te aporta una película,
las siestas en el sofá, un chapuzón en el mar, la palmadita en la espalda de tu
jefe, un café en medio del frío mojando una buena magdalena, tomar el sol,… y,
por supuesto, la familia.
A todos
ellos les dedico hoy este post, a la GRAN familia Montaña, y este calificativo
no es por el inmenso árbol genealógico que formamos y que hasta ahora nadie ha
conseguido solucionar, no, es por lo grandes que sois todos!!
Mi
reflexión para hoy es darle importancia a las “pequeñas” cosas que aportan
felicidad a tu vida. Aprende a reconocerlas y, ¡SONRÍE MARIPOSA!

Gracias por permitirme ser parte de esas pequeñas cosas.....Gracias por dejar ver como eres por dentro en tus escritos.....y gracias por habernos encontrando en ese pequeño,pero gran rincon MONTAÑA.....Noelia,fisicamente nos nos conocemos,pero muchas veces no hace falta para querer a las personas,y yo TE QUIERO
ResponderEliminarNo podías plasmar mejor, lo que sentimos en el Rincón Montaña.Es volver a reencontrarnos con las personas que conocías desde niña y que querías muchísimo, a la vez que te sentías querida, a recordar a nuestros mayores algunos fallecidos (que grandes), a volver a hablar con niñ@s que hoy son hombres y mujeres (como tu, que eras una niña preciosa de ojos grandes y hoy eres espectacular)y a conocer a otr@s que te acabas de enterar de su existencia, y por todo eso, ahora mismo soy la persona más feliz del mundo. Un beso muy,pero que muy fuerte.
ResponderEliminarMARI ANGELES MUÑOZ 28 de noviembre de 2012
ResponderEliminarMe ha encantado leer estas palabras que has escrito que me han llegado al corazón.
Has sabido ser transparente en tus sentimientos y explicar perfectamente lo bonito que ha sido el retomar los lazos familiares de nuestros antepasados.
Has demostrado con tus palabras tus sentimientos más profundos.
Me ha encantado ver tu belleza interior!
Un besazo!
Me consideraré parte de ello, porque alguna que otra carcajada creo haberte sacado y eso para mí si que es un pequeño placer... la risa, y tu risa será mi alegría! muak.
ResponderEliminarAnoche leí tu post y me fuí a dormir con ganas de escribir.
ResponderEliminarHoy entre una cosa y otra no he podido ponerme, por lo que te dejo un comment...y es que ya lo dicen por ahí, que las cosas importantes son precisamente las que no se ven, sinó que se sienten!