Esta semana tengo un ala dolorida. Sí, he sufrido un “accidente” en mi ala
izquierda.
En un primer momento, quise creer que era la situación la que me estaba
creando ese sufrimiento, pero éste no empezó a cesar hasta que me di cuenta que
era mi resistencia la que lo hacía.
Quise resistirme a creer que la situación estaba ocurriendo, y puse resistencia,
como si de algún modo pudiese hacer que desapareciera la realidad…
Decidí entregarme al dolor, aceptando la situación, sabiendo que lo que ES
no puede deshacerse (porque ya ES), decir sí a lo que era y aceptar lo que no
era…
En este estado, he dejado de crearme más dolor, sufrimiento e infelicidad,
si no podía aceptar lo que había afuera he aceptado lo que hay dentro.
Y, lo que hay dentro, SOY YO, una persona querida y resguardada por la
gente que tengo alrededor, la cual, después de enumerarlos, me he dado cuenta,
que, en mi vida, existen miles de situaciones por las que dar gracias y estar
alegre, en contra a UNA situación que me lastima. Que aunque mi ala izquierda
esté dolorida, al fin y al cabo, tiene solución, mis heridas empezarán a
cerrarse y volveré a aletear y a volar de flor en flor…
Mi ala está dolorida, sí, pero yo continúo aquí, no puedo negarme a mí
misma el placer de seguir viviendo… ¡es de locos! La vida es una bendición.
¿Porqué llorar cuando voy andando si otros sonríen y no tienen pies?
Mi reflexión para hoy es que hay que entregarse y aceptar las situaciones
que nos depara la vida con las emociones que estas nos causen, que no se puede
negar lo que ES, y que una vez aceptado, si tiene solución no hay que
preocuparse y si no tiene solución evidentemente tampoco, porque ya ha
ocurrido, en el pasado, y hay que vivir en el presente, con lo que eres y con
las situaciones que te entrega la vida, actuando en consecuencia para vivirlo
lo más feliz posible, y nunca mejor dicho: ¡a otra cosa mariposa!
Agradece cada día que vuelves a ver amanecer y… ¡SONRÍE MARIPOSA!
Aquí os dejo unas frases para reflexionar:
“Lo que importa no es lo que la vida te hace, sino lo
que tú haces con lo que la vida te hace. Edgar Jackson”
“Señor, dame la serenidad para aceptar las cosas que
no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para poder
diferenciarlas. Reinhold Niebuhr”

Llego tarde? Llevo unas semanas algo fuera de juego. De un lado para otro y abandonado el mundo blogger.
ResponderEliminarAyer, al comentar mi post, decidí dedicarme hoy a ponerme al dia en tus post.
Hasta que he llegado a este y ya me veo obligado a hacerte un comentario.
Sé que llego tarde, pero eso no quita que ese "accidente" haya pasado, deje heridas más o menos abiertas, y que hayas llegado a la conclusión que explicas, de que por una herida que se cerrará no debes dejar de respirar.
Veo y noto en ti, que tus heridas saben cicatrizar, por lo que no es una angustia saber que de esta también saldrás.
Buenos post!!!