lunes, 15 de abril de 2013

UNA MESA CON VISTAS AL POSTE DE LA LUZ



Últimamente estoy reflexionando mucho sobre la perspectiva de las cosas de las personas.

Carecemos de empatía y tenemos el vicio de querer llevar siempre la razón. Pues no polillas mías, no nuestra perspectiva de lo que vemos y nuestra forma de pensar tiene que ser la única y la que está por encima de todo.

Y es que, nadie puede ver por tus ojos del mismo modo que tampoco podemos mirar a través de los ojos de los demás. 

Esto es un ejercicio, que, por experiencia propia, te enriquece como persona… ¡empatizarse!

Sí, por ejemplo, a una persona le fascinan los postes de la luz y a mí me fascina la playa, ¿por qué  la mesa del restaurante con vistas a la playa tiene que ser la mejor? Ahora, algunos, habréis pensado que es la mejor mesa porque es la que prefiere la mayoría de personas que visitan el restaurante, pero os equivocáis. La mesa con vistas al mar SOLO es la mejor para las que nos fascina esa vista, porque, aunque solo sea a una única persona en el mundo que le fascinen los postes de la luz, para ella, la mesa que tiene esa vista es la mejor del restaurante. Podemos opinar igual o no, pero nunca digas que es la peor mesa del restaurante porque para alguien es todo lo contrario, y es tan respetable lo que ven tus ojos como lo que ven los ojos de los demás.



Aquí no hay ni mal ni buen gusto por las cosas, ni equivocaciones o aciertos, simplemente diferentes formas de ver las cosas.

Anímate a empatizar con las personas, enséñales a que lo hagan contigo y… ¡SONRÍE MARIPOSA!